
Era una cosa que parecía electrónica y digital.. Como una puerta lógica energética que no se podía validar, y por lo tanto el programa no se ejecutaba..
Raro de cojones.
Debe ser una sensación parecida a la que experimenta un amego al saber que el Estado español no tiene autoridad sobre su persona, ni por ende sobre su ser..
El derecho puede ser muy siniestro.
Cuando me caduque el pasaporte tengo que haber desarrollado un Estado paralelo plenamente funcional, por la Gloria y la Gracia de Dios, y por la voluntad de mis Santos Cojones.
Esa es toda mi obsesión y mi función en este mundo.
No hay día que esa idea no me ronde como una astilla clavada en la mente.









